Itinerario

LA MURALLA ISLÁMICA


Responsable:  Josep Montesinos i Martínez. Decano de la Facultad de Geografía e Historia, UVEG.


Punto de encuentro: Plaza de los Fueros (junto a las Torres de Serranos).


Recorrido: Recorrido por los restos de muros y torreones del sistema defensivo del siglo XI, que se encuentran integrados en edificios, bajos comerciales y solares. Pl. dels Furs, C/ Salinas, Pl. de l’Àngel, Pl. Navarros, Pl. Beneyto i Coll, C/ En Borrás, entrada al solar del torreón del Ángel por la C/En Borrás, C/Mare Vella, C/ Portal de Valldigna, C/ Salinas, C/ Caballeros, Pl. San Jaume, Sala del Tossal, Pl. Forn de San Nicolau, Colegio Mayor Rector Peset, Baños del Almirante.

El itinerario es todo exterior; visitándose el solar del torreón del Ángel accesible por la C/ En Borrás, los restos de muralla en el Colegio Mayor Rector Peset de la Universitat de València y los Baños del Almirante (edificio del siglo XIV, pero a la manera de los primigenios baños islámicos).


BALANSIYA. La ciudad andalusí

“Tiene murallas, se esmeró en construirlas Abd al-Aziz, el nieto de Almazor, y no se conoce en al-Andalus ciudad de muros más perfectos y hermosos…”

Al-Udrí, siglo XI

El itinerario a desarrollar sigue la línea de los restos de murallas medievales, de época islámica, construidas en el siglo XI y que se conservan de manera muy fragmentaria en las traseras de los edificios, en bajos comerciales y en solares. Cuando se construyó la muralla medieval cristiana a partir del siglo XIV, las defensas anteriores dejan de tener función pues se encuentran en el interior del nuevo recinto cristiano. A partir de ese momento se derribaron casi en su totalidad, no obstante vecinos de la ciudad solicitaron permiso para construir sus edificios en los restos de torres y muros, por lo que, gracias a ello, podemos admirar lo que ha llegado hasta nuestros días.

De hecho, estos restos son el edificio más antiguo de la ciudad, puesto que los de las ciudades anteriores: la de los períodos visigodo y romano se encuentran varios metros bajo tierra.

El texto que transcribimos al principio de este escrito, es una directa descripción de nuestra ciudad, de los muros de la misma de hace mil años. Ciudad rodeada de arrabales y especialmente de huerta. En su abigarrado interior en barrios con tortuosas calles se abrían mezquitas, baños, mercados. Una ciudad populosa cabeza de un reino, taifa, en la zona oriental de la Península Ibérica, en el Xarq al-Ándalus.

La misma descripción anterior y otras posteriores, indican las diversas puertas que daban acceso a la ciudad en total de siete. Báb al-Qantara (del puente), Báb al-Hanash (de la culebra, en C/ Caballeros), Báb al-Qaysariya (C/ Ercilla), Báb Báytala (al sur, C/ San Vicente), Báb ash-Shari’a (en el barrio de la Xerea), Báb as-Sajar (después estará la del Temple), Báb al-Warraq (de la hoja, frente al actual puente de la Trinidad). Los muros de la ciudad flanqueados por brazos del río, Guadalaviar, y fosos. Más allá de las murallas se extendían barrios y arrabales y una feraz huerta en producción, alquerías y almunias.

La ciudad se conoció durante un período como Madinat al-Turab y su nombre real fue Madinat al-Balansiya.

En la zona occidental de la ciudad se han detectado torres de defensa de planta semicircular, siendo cuadrangulares en la zona oriental. En el itinerario se seguirá la línea de muralla de la zona oriental, comenzando con el espacio donde se situaba una de las puertas principales la Báb al-Qantara. De la ciudad musulmanas, sólo nos dan testimonio los restos de muros y torres, la trama urbana en algunos espacios, los atzucacs (callejones sin salida) y una muestra de cómo eran los baños lo podemos visitar en los Baños del Almirante, que si bien son del siglo XIV ya en época cristiana, tienen una estructura a la manera del hammam árabe y de los que habría varios en la ciudad de Balansiya. En ese mismo siglo se abrió una puerta para comunicar con la morería, es el Portal de Valldigna en el actual Barrio del Carmen.

Poco queda de esa Balansiya, la urbe tiene otro paisaje, incluso el espacio que ocupó la ciudad musulmana se ha visto afectada por intervenciones posteriores medievales y especialmente las de los siglos XIX y XX. Los restos que hemos enumerado, son testimonio de un pasado, de unas creencias, un paisaje, unas formas de vida y trabajo que forman parte de nuestra Historia.